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Europastry elabora un decálogo sobre el pan en el que se resuelven dudas y se desmontan mitos relacionados con este alimento. Salud, nutrición, consejos de conservación y conceptos como la masa madre son algunos de los aspectos que se tratan en este decálogo.

1. El pan, muy saludable y beneficioso para las embarazadas

Los médicos recomiendan a las mujeres embarazadas consumir entre 100 y 450 microgramos (μg) de ácido fólico al día para prevenir casos como la espina bífida y otras posibles malformaciones congénitas en el feto. Aproximadamente, unos 100 gramos de pan contienen 85 microgramos de vitamina B9 (ácido fólico), con lo cual, si consumimos cuatro rebanadas de pan de 29 gr al día, a lo largo de las comidas principales -desayuno, comida y cena-, habremos aportado a nuestro cuerpo 116 μg de ácido fólico. Dentro de las múltiples variedades, la Hogaza de Nueces y la Hogaza Multicereales son ideales no solo para las embarazadas, sino para cualquier persona, por su alto contenido en antioxidantes y fibra, entre otros beneficios para la salud.

2. El pan casero ¿mejor que el de la panadería?

Si lo hago en casa está mejor que si lo compro en la tienda. Esta idea, en el caso del pan, puede no ser del todo cierta. Su proceso de elaboración requiere de disciplina y experiencia si queremos obtener un buen producto. En el caso del pan artesanal casero, si controlas todo el proceso y la materia prima, elaborarás un producto de gran calidad. Sin embargo, la panificación necesita un proceso de fermentación que depende de un componente crucial: la masa madre, el elemento de moda. Saber preparar una buena masa madre de forma correcta es fundamental, porque, al elaborarla de forma casera, podemos caer en prácticas que generan una falta de higiene, contaminación y excesos de toxinas en el pan. Aunque esto no va a causarnos un problema de salud, el sabor y la consistencia del pan pueden no ser los esperados. Sin duda, si queremos un pan auténtico que desprenda la esencia panadera tradicional, recomendamos la Hogaza Clásica Montañesa, el Redondo Obrador BÍO o la Baguette Ancienne, tres tipos de pan muy diferentes elaborados con masa madre propia que comparten un sabor único y auténtico.

3. El consumo de pan, aliado del deporte

Los hidratos de carbono son la principal fuente de energía de nuestro cuerpo y, según los expertos en nutrición, los deportistas necesitan consumir en su dieta diaria una ingesta del 60 - 70 % de carbohidratos. El pan está formado principalmente por harina, agua y levadura, apenas tiene grasa y, al no tener casi proteínas, es el complemento perfecto para los amantes del ejercicio físico. Los nutricionistas consideran que debemos comer aproximadamente 250 gramos diarios de pan entre todas las comidas, lo que aportará a nuestro cuerpo la ración de hidratos de carbono complejos y sales minerales que nos permitirán evitar largos periodos de deshidratación mientras practiquemos una actividad física o deportiva. La opción del Pan de Molde Energético es un claro acierto para los amantes del deporte, ya que combina semillas de teff y una gran variedad de cereales con frutas para una lenta liberación de la energía que necesitamos durante el día. Además, es un pan fuente de fibra y tiene un bajo índice glucémico.

4. Los mejores tipos de pan para el verano

El verano es una época en la que nos apetecen platos ligeros y frescos, que no nos roben mucho tiempo a la hora de prepararlos. Lo cierto es que nuestro estilo es diferente y, tanto si estamos de vacaciones como si no, nuestro ritmo disminuye y llega el momento de descansar. Por eso, la Gama Cristalina, con sus delicadas y crujientes cortezas y sus burbujeantes interiores alveolados se convierte en el soporte ideal para bocadillos premium que podemos acompañar de ingredientes frescos como el aguacate, el salmón, el queso fresco o infinidad de verduras crudas o a la plancha. Y por supuesto, no pueden faltar las hamburguesas como plato estrella de moda en esta época del año. Para ello, la Gama PanBurger ofrece un auténtico pan de hamburguesa que se adapte a los ingredientes de cada receta.

5. La masa madre, el alma del pan

La masa madre está de moda. Sólo hay que ver los escaparates de las panaderías que presumen de panes elaborados con este ingrediente ‘secreto’. Se trata del elemento clave que nos permite fermentar el pan de forma tradicional y natural, el alma del pan. La elaboración de pan solo con masa madre necesita un mayor tiempo de fermentación, en comparación a la panificación con levadura, que es más breve y simple. Y esto se traduce en una mayor durabilidad y conservación del pan, un sabor y un aroma más intensos y auténticos, una mayor digestibilidad y un índice glucémico menos elevado. Un buen ejemplo de pan elaborado a partir de auténtica masa madre es la Barra Delirium o la Barra Espelta, ambas pertenecientes a la gama Saint Honoré, que destaca por sus procesos artesanales de elaboración: creación de masa madre propia, amasado artesano, largos procesos de fermentación, cocción en horno de piedra y utilización de harinas BÍO.

6. Pan, el complemento ideal para las dietas veganas

El pan es una fuente de vitaminas y minerales. Pero no todos sabemos que puede convertirse en un alimento que sustituya muchas de las carencias vitamínicas que sufren algunos sectores de la población debido a sus dietas y hábitos alimenticios, como los vegetarianos y veganos. Estos grupos, al no consumir proteínas animales, sufren una descompensación de la vitamina B12 y la vitamina D. Para compensar esta carencia, actualmente, la empresa líder de masas congeladas Europastry y el Centro Tecnológico de Nutrición y Salud (CTNS) están desarrollando el proyecto de investigación PAFORT, cuyo objetivo es desarrollar productos de panificación multi-enriquecidos con vitamina B12, que puedan convertirse en una buena alternativa a los suplementos alimenticios.

7. Diferencias entre el pan integral y el pan con salvado

La salud se ha convertido en una prioridad para todos y también en el sector del pan todo lo healthy está en auge. Sin embargo, el interés y el exceso de información no evitan que se generen confusiones e intrusismos, especialmente en conceptos como el pan integral y el pan con salvado. El pan con salvado combina harina de trigo común con harina de salvado, la cual resulta de la molienda de las cinco capas más externas del grano de cereal. Es una harina bastante ligera, rica en vitaminas del grupo B y con alto contenido en fibra. Un claro ejemplo sería la Baguette Gran Reserva con Salvado, un pan muy nutritivo, de triple fermentación y alta hidratación. Por otro lado, tenemos el pan integral, el cual puede estar elaborado con harina integral únicamente o una mezcla de harina común e integral. La harina de trigo integral es una harina molida de trigo que contiene la piel y la vaina, lo que hace que conserve un alto porcentaje de fibra y que mejore nuestra digestión, como el caso de la Hogaza Whole Grain, de grano completo. Para obtener la harina con la que elaboramos la Hogaza Whole Grain se muele el grano entre dos piedras durante un lento y cuidadoso proceso, que preserva el estado natural de la semilla de trigo.

8. El pan para celiacos sí tiene sabor

Lo de que el pan para celiacos es insípido y soso es una superstición moderna en muchas mesas que está desapareciendo, ya que desde hace algún tiempo ha comenzado la carrera para recrear el dulce, suave y esponjoso almidonado del gluten. Con la máxima de ser fieles al auténtico sabor y textura del pan, Europastry ha desarrollado una línea de productos sin gluten a base de arroz, maíz y patata, para que todos y cada uno de los consumidores puedan disfrutar del pan y la bollería sin renunciar al característico gusto a pan. Además, todos estos productos están certificados por la Federación de Asociaciones de Celiacos de España (FACE).

9. El secreto de la conservación

¿Cuántas veces hemos olvidado guardar el pan que no nos hemos comido durante la comida o la cena? Cientos de veces, seguro. Pues bien, según va perdiendo humedad el pan se va poniendo duro, por lo que solo necesitamos seguir algunos simples consejos para mantenerlo fresco durante el mayor tiempo posible. El primer consejo es dejar enfriar el pan antes de meterlo en una bolsa, ya que el calor lo humedece y se queda excesivamente blando. A la hora de servirlo es preferible cortar las rebanadas justas según vayamos comiendo, ya que el pan cortado que sobre se secará mucho más rápido. Finalmente, a la hora de guardar el pan, debemos descartar rotundamente la bolsa de plástico, ya que favorece la aparición de moho y reblandece el pan en exceso. Es mucho mejor recuperar la bolsa de tela de toda la vida y si no tenemos, envolver el pan en un trapo de tela, ya que el algodón permite que respire y conserve su humedad. Una vez dentro de la bolsa, lo mejor es guardarla en un lugar fresco y seco, a una temperatura ambiente alejada del sol.

10. El mejor pan para acompañar con tomate

El pan con tomate es una de las señas de identidad de la cultura gastronómica de Cataluña. Sin embargo, aún con la sencillez que implica, cada vez cuesta más encontrar buenos ejemplos y prácticas, incluso en restaurantes de prestigio. Como era de esperar, la clave para elaborar un buen pan con tomate es el propio pan. Sin embargo, aunque parezca sencillo, la cosa se complica y se comenten bastantes errores. Los expertos nos recomiendan apostar por panes tradicionales de alta calidad como los de la gama Saint Honoré o los panes del Obrador, ambos elaborados con masa madre propia, elaborados siguiendo los procesos artesanales y garantizando la trazabilidad de todos los ingredientes. Son gamas de pan ideales para restregar un buen tomate maduro y aliñar, eso sí, con aceite oliva virgen extra y una pizca de sal. Así de sencillo, no necesitamos nada más.

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